Hoy entrevistamos a Cari Ruiz donde hablaremos sobre el deseo sexual en terapia. ¡Quédate para conocer más sobre el deseo sexual en este ámbito! 

¡Veamos qué cositas interesantes nos cuenta Cari!

Cari Ruiz

Es sexóloga y psicóloga general sanitaria. Trabaja actualmente en el centro RB psicología y sexología, es especialista en psicología clínica, sexología y terapia de parejas. Divulgadora maravillosamente en redes sociales y sus investigaciones van encaminadas a parejas en el colectivo LGTBIQA+.

Aquí un pequeño adelanto de la entrevista:

Hemos decidido empezar a hablar sobre el deseo sexual por ser la primera de las fases de la respuesta sexual humana. Háblanos un poquito sobre cuáles son estas fases y explícanos a qué llamamos deseo sexual.

Es cierto que la fase del deseo, es la más controvertida respecto a las distintas fases de la respuesta sexual. El primer modelo, acordáos de Master y Johnson, que describían muy minuciosamente todos los cambios físicos del cuerpo, la exitación, la meseta, el orgasmo y resolución, así como las diferencias entre la respuesta sexual masculina y femenina. Y es que este modelo tenía ciertas limitaciones y una de ellas era el deseo sexual. Helen Kaplan, lo rescató y lo introdujo en su modelo: los factores psicológicos y motivacionales que tan importantes son para la sexualidad. En un primer momento se consideró que esta fase podría ser previa a la exitación, como un requisito previo. Sin embargo, en los últimos modelos se enfatiza el papel del deseo no solamente al principio si no a lo largo de toda la respuesta sexual, como una fase que acompaña a todas las demás, como una motivación para continuar la actividad sexual.

Su origen es biofisiológico, es similar a otros impulsos como el hambre o la sed, y tiene incluso sus circuitos cerebrales específicos, al fin y al cabo, su función es la supervivencia de la especie. ¿Pero qué pasa con los seres humanos? La sexualidad para nosotros no es solamente reproducción, es mucho más compleja, entonces el deseo se convierte en una motivación muy importante. Vivimos el deseo como una sensación que nos mueve para la búsqueda de las relaciones sexuales o para motivarnos a ella.

Se integran tres componentes; el impulso sexual (la activación fisiológica, esa base energética que puede verse en las fantasías sexuales, en los sueños eróticos, en todo aquello que nos impulsa a la búsqueda de ese placer) por otro lado está el componente del anhelo (lo que coloquialmente llamamos las «ganas» de tener relaciones sexuales, es la parte más cognitiva. Tú puedes tener ganas de tener relaciones sexuales sin tener ese impulso tan biológico) y luego, el tercer componente, la parte más psicóloga del deseo, la más compleja (la decisión que cada uno tomamos de tener relaciones eróticas, el consentimiento de implicarse en esa relación. También está bastante mediado por otros factores como la historia de vida, el contexto de esa persona, la relación de pareja si la hubiera…).

 El deseo se convierte en una experiencia muy íntima y personal en la que intervienen nuestra personalidad, la actitudes que tenemos hacia la sexualidad, esa búsqueda de satisfacción…Que siempre lo asociamos a lo más biológico, pero realmente tiene muchísima explicación psicológica.

¿Qué mitos y falsas creencias hay en torno al deseo sexual?, (i.e. “los hombres SIEMPRE quieren”). ¿Podrías ponernos ejemplos?

Seguro que a todos se nos viene a la cabeza montones de mitos, a parte de este que has dicho, el de «los hombres tienen más deseo sexual y «necesitan» más sexo», como si fuera de verdad una necesidad… En las mujeres, por ejemplo, «después de la menopausia es muy difícil tener deseo sexual», otro, «si el hombre pierde la erección es que no siente deseo por su pareja», e incluso este que me hace mucha gracia, «la abstinencia aumenta el deseo», como si tuvieras que esperar un poco para aumentar esas ganas, añado otro, «las personas con diversidad funcional no tienen deseo» como que las infantilizamos mucho, parece que estas personas no tienen necesidad de contacto, de sentir, de compartir su sexualidad. Así muchos más.

En ocasiones se escucha hablar sobre términos como “ninfomanía” o “satiriasis”. Verdaderamente, ¿qué son estos términos?, ¿existen de verdad?

Me recuerda mucho a los términos de adicto/a al sexo, todo así como con mucha etiqueta. Al final este tipo de palabras o conceptos, no podemos olvidar que están sujetos a connotaciones (ética, moral, a lo que socialmente está establecido, «la normalidad»…). Al final, ¿qué es lo normal en sexualidad? Si es una experiencia tan íntima, tan subjetiva, que todos la vivimos de una forma muy particular, muy personal. Yo es que creo que al final la frecuencia de las relaciones sexuales o el tipo de encuentro, lo delimitamos nosotros mismos, no existe un criterio que realmente te diga o te unifique la frecuencia idónea de relaciones sexuales al día, a la semana o al mes. Al final el único criterio que nos da señales de si puede ser un problema es el propio malestar de la persona o si ha notado un cambio del deseo en su funcionamiento. Al final ¿utilizas el deseo para disfrutar de tu sexualidad o por otros motivos? Sería quizás la pregunta que tendríamos que hacernos para «ver» si tenemos una «adicción» al sexo. Por supuesto, existen clasificaciones que hablan de problemas en el deseo…Pero es que a veces, las clasificaciones diagnósticas se empeñan en etiquetar cuando quizás esa persona no percibe realmente su alto deseo sexual como un problema, si no que le puede incomodar a otras personas, «pues tú tienes un problema con el sexo», pero es que a lo mejor, esa persona no lo percibe así. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de conceptos y palabras, y no etiquetar a las personas sin hacer un buen análisis de su conducta y necesidades.

¿Puede el deseo convertirse en un problema?, es decir, ¿tanto el deseo por “defecto”, como “por exceso”, deben plantearse en consulta como “problemas”?

Sí puede convertirse en un problema cuando esa persona lo percibe como tal, como hemos dicho antes. Entonces debemos tener en cuenta qué es el deseo, sus dimensiones y así comprender que nos está sucediendo, saber un poquito ante, la información siempre nos da poder. También hay circunstancias vitales en nuestra vida en la que experimentamos un cambio en nuestro deseo (el parto, la lactancia, la menopausia, ciertos trastornos o enfermedades o incluso tomar fármacos o drogas). Hay muchos mitos respecto a las drogas, por ejemplo, la marihuana está considerada como excitante que magnifica mucho las sensaciones en el sexo, sin embargo, a largo plazo inhibe la conducta sexual. Debemos normalizar estas situaciones de cambios vitales y no patologizarlas, al fin y al cabo, forman parte de nuestro cuerpo, de nuestra vida y de los cambios que se experimentan. Aunque bueno, también os digo, que desde la experiencia y práctica de la clínica, al final la mayoría de las dificultades relacionadas con el deseo, los responsables de la causa, son los factores psicológicos y educacionales, la actitudes que tenemos sobre el sexo, las creencias sobre sexualidad, que estas sí que realmente nos limitan a la hora de tener intimidad y relaciones sexuales, de compartir ya sea con los demás o nosotros mismos y disfrutar de nuestra sexualidad. 


Escucha el podcast entero y hablaremos sobre tips para mejorar el deseo, sobre cómo Cari trabaja el deseo en terapia … ¡ y miles de cosas más !


¿Dónde podemos encontrar a Cari Ruiz?

Instagram: @iamcariruiz

 

What’s next?

Nos vemos dentro de 15 días con Jorge, el maravilloso influencer @mariconenjapon, donde hablaremos sobre la sexualidad en el lejano oriente, refiriéndonos con esto a cómo es vivida la homosexualidad en Japón, país lleno de excentricidades como también de tradiciones. ¿Qué nos deparará el siguiente capítulo? Os aseguro que muchas risas, curiosidades picantonas … ¡Y experiencias personales! ¿de verdad que te lo vas a perder? 🍙

2 respuestas

  1. Muchas gracias por este tema, fundamental para entendernos y valorarnos por lo que somos y no por los estereotipos. En especial, y personalmente, estoy muy contento por la mención a la desaprobación generalizada de la falta de deseo en los chicos (siendo el deseo algo tan personal, y por tanto, privado). Saludos y espero poder ponerme al día con vuestros episodios.

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